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Fernando Jurado Noboa

Es un psiquiatra, historiador y genealogista ecuatoriano. Nació en Quito el 12 de octubre de 1949 en las calles México y Caracas, en el tradicional barrio de San juan. Hijo de Ernesto Jurado Martinete y de Inés Noboa Castillo, ambos quiteños, fue bautizado en la iglesia de El Belén el 21 de enero de 1950 con los nombres de Pablo Fernando Rodrigo. Es Huérfano de padre a tempana edad, solía viajar con su madre a Tulcán y Pasto, visitas de las que él deduce su afición por el estudio de las sociedades de esas ciudades.

En edad preescolar, tenía gran habilidad para el dibujo y se ocupaba en recortar las siluetas de las fotografías en cartón del siglo pasado. Por allí, le nació el interés por reconstruir la historia de su familia y la del resto del país. Desde los 6 años, contó con la ayuda de su padrastro, Augusto Paz Proaño, socialista afiliado al velasquismo, quién lo encaminó en sus primeras lecturas históricas, que empezaron a perfilarse a los siete años. Aquellos años de escolaridad fueron de bastante estrechez económica. En 1959, de poco más de 9 años, ganó su primer concurso histórico y publicó su primer artículo "Prisión y muerte de Eugenio Espejo".

En 1961, pasó al Colegio Sebastián de Ben alcázar, siendo enseguida uno de los más asiduos visitantes de las bibliotecas públicas de la ciudad. Le apasionaban las biografías, y algunos años más tarde, en 1964, le nació el interés por la genealogía, producto de una innata e insaciable curiosidad por el destino de las gentes. En ese año, ganó el Concurso del Libro Leído.

Entre 1964 y 1967 incursionó con éxito en la oratoria y ganó en dos ocasiones concursos intercolegiales: el Certamen sobre Derechos Humanos y en Concurso de Oratoria organizado por el Proyecto de las Américas. En 1966. Se le declaró Mejor Egresado de la promoción de biólogos. Por entonces, el Ben alcázar era el mejor colegio de Quito.

En 1974 y en plena dictadura, cuando los militares anunciaron haber encontrado los restos de los próceres, sostuvo con ellos una polémica por la prensa y la TV, los hizo quedar en ridículo y comprobó que muchos historiadores tenían conductas oscilantes para decir la verdad en público y en privado. De allí quizá nació la primera idea de fundar un grupo con gente coetánea para realizar investigaciones. Ya utilizaba el sistema de fichas para la ordenación de datos y aunque todavía no está perfeccionado, completado y cruzado, posee actualmente sobre el millón de fichas con más de 16 millones de datos, siendo el archivo privado más importante del país.

De la medicina paso a estudiar historia

De 1967 a 1975, cursó Medicina en la Universidad Central. Fue miembro de la Asociación Escuela de Medicina. En el segundo año, cortó sus investigaciones históricas por completo, por falta de tiempo debido al curso de Anatomía; pero, al terminarlo con éxito, en septiembre de 1969, gracias a la intervención del notable historiador y genealogista guayaquileño, doctor Ezio Garay Arellano, Jurado logró iniciar una prolífica amistad con el historiador guayaquileño Pedro Robles y Chambres y las visitas a los archivos parroquiales del país, cada vez que podía. En la misma época, empezaron sus prácticas en el Hospital del Seguro Social, las que se prolongaron hasta su graduación. Sin embargo, jamás logró alcanzar el nivel de conocimientos que posee el historiador y genealogista Ezio Garay Arellano, con relación a la historia y a la genealogía de la ciudad de Guayaquil y de toda la región costa del Ecuador.

De 1969 a 1973, hizo prácticas clínicas bajo la tutoría de los doctores Asanza, Eduardo Villacís, Max Ontaneda y Hernán Proaño, quienes le permitieron tener una visión clínica muy amplia. En 1969 llegó a ser miembro de Junta de Facultad y del Consejo Directivo de Medicina. En 1970, empezó a colaborar con la revista Museo Histórico, que dirigía Hugo Moncayo. En 1971, publicó sus investigaciones en el Boletín de la Academia Nacional de Historia, a la par que tenía

correspondencia con especialistas de dentro y fuera del país. En 1970 y luego en 1973, viajó a Colombia a investigar. En 1972, estuvo en Perú, ampliando sus conocimientos históricos y genealógicos. En 1973, ingresó a la Academia de Historia siendo por entonces, el más joven académico del país.

En 1974, fue representante de su facultad al Congreso Internacional de Pediatría, en Quito. El 1975, empezó a revisar los archivos de protocolos de Quito y se graduó de médico con sobresaliente, siendo el segundo mejor egresado de esa promoción.

De 1975 a 1976, hizo su medicatura rural en Guasuntos, en el sur de la provincia de Chimborazo. La población, con tres capas sociales bien diferenciadas y con severos conflictos entre ellas, le hizo ahondar en las cuestiones sociológicas de formación de clases.

Luego de recorrer Francia, Suiza, Austria e Italia, realizó investigaciones en Madrid y sobre todo en Andalucía. A fines de 1976, con una recomendación del padre José Reig Satorres para la U. de Pamplona, fue recibido allí para posgradista en Psiquiatría, sin paga y por un año, pero al cabo de seis meses lo hicieron miembro del equipo que iba a estudiar la liquidación del primer hospital Psiquiátrico en España con métodos ingleses. Jurado rediseñó el programa abreviándole y producto de esa experiencia fue el libro "La asistencia psiquiátrica en Navarra", del que fue coautor. Ese mismo año, investigó en el norte de la Península. En 1978, fue Jefe de Planta de Psiquiatría.

El 11 de agosto de este año, contrajo matrimonio en con Elena Piqueras Esparza, nacida en Melilla, Málaga, con quien procreó tres hijos. Con ayuda de ella, complementó investigaciones en pueblos de Navarra y más tarde en Andalucía, buscando el origen documentado de los españoles que habían formado Ecuador.

Adicionalmente, fue profesor de pre y de posgrado, así como de Psicología del Turismo en el Instituto Español de Turismo. En 1979, fue de nuevo Jefe de Planta y también de Residentes. Posee una extensa obra, ha publicado unos cuarenta libros.